viernes, 9 de diciembre de 2011

DDHH y Consumo

Una reflexión que tuve el otro día, lo comparto con todos los que leen y se pasan por este blog:

El otro día, me pasé por una tienda, de esas de retail, mientras esperara a que fuera la hora para volverme a la casa. Dando vueltas y vueltas, subiendo y bajando, me di cuenta de que los precios estaban sumamente bajos. Como ya se acerca la navidad, se nota que mucha gente aprovecha de comprar algunos regalos para familiares y para un fin de año con sus seres queridos.

Con los precios bajos mucha gente logra comprar y acceder a prendas, ropa de vestir, zapatos, camisas y otros. De alguna manera esto aumenta la calidad de vida de las personas, si bien lo material no es lo más importante, hay que decir que el hecho de tener la posibilidad de consumir bienes y de manera accesible permite un mejor vivir a las personas, sobre todo a aquellas de bajos recursos. Llega el invierno y por suerte se puede comprar ropa abrigada y botas para la lluvia, llega también el verano y menos mal se puede comprar un traje de baño y toalla para disfrutar del sol y la playa.

Excelente hasta ahora, la gente tiene una mayor capacidad (no sé si económica) pero tiene muchas más posibilidades para adquirir productos que antes. La globalización ha permitido la apertura del mercado y la entrada de bienes de otros países, reduciendo los precios y abriendo paso a todo un nuevo sector de nuestra población.

Pero si uno se fija en la ropa y en general en todo, obviamente vamos a encontrar el característico Made in China en cada uno de los juguetes, vestidos, zapatos, calcetas, pelotas, etc. Y aquí viene lo peculiar del asunto, la apertura de los países han permitido el ingreso de productos de otras latitudes del planeta, entre ellas el coloso Chino.

Precisamente son los productos chinos los que por su bajo precio de elaboración, son los más baratos y entonces todas las grandes empresas van hacia allá y por unos pocos dólares producimos millones de zapatos o lo que sea y los exportamos. Es más, tan barato que no tiene competencia. Imaginense, acá en Chile una empresa de vestidos, con la mano de obra y todo lo demás no sería nunca tan barato como un vestido (de mala calidad por cierto) chino.

Ahora viene el punto, cuando uno habla de los derechos humanos, una de las características que se les ha tratado de dar es de universalidad. Sabemos que esto es complejo, básicamente porque es un producto occidental, no muchas veces digerible por otras culturas con distintos principios. Pero en principio, uno como occidental debería pensar en su universalidad.

Entonces tenemos precios bajísimos creados por gente que practicamente no tiene derechos, como es precisamente en China, pero gracias a esto nuestra población tiene el derecho (casi humano) de comprar más barato.

Entonces, acá tenemos una incoherencia bastante grande, por una parte, somos defensores de los derechos humanos, universales supuestamente. Pero vemos unos pantalones más baratos, producidos en países donde el respeto por la dignidad humana es escaso (por no decir nulo) y lo usamos, siendo que tácitamente estamos avalando una conducta completamente contraria a nuestros principios. Hoy en día, ser un consecuente (al 100%) defensor de los derechos humanos es casi imposible, todo nuestro mercado esta invadido por la mano de obra china.

Tenemos países que defienden a muerte los derechos humanos, un claro ejemplo y que se vive aún es acá en Chile, defendiendo los derechos humanos desde todo lo ocurrido después de 1973, con torturas y detenidos desaparecidos por el régimen militar. Marcó en definitiva la historia, dividió a un país en dos. Hoy en día siguen existiendo claras manifestaciones de que lo ocurrido no tiene perdón ni olvido. Aún es tema y las heridas seguirán abiertas hasta que mueran los hijos de los hijos de los protagonistas (y quizás más).

Entonces tenemos un Estado que rechaza las violaciones a los Derechos Humanos, pero que tiene un Tratado de Libre Comercio con la República Popular China. Y ratificado y firmado en 2006, no hace décadas donde aún era discutible, hace menos de 10 años. Ese es por lo menos el caso de Chile, y de seguro otros países económicamente más ricos también hacen la vista gorda con los chinos. Es que competir con la mole china a nivel económico es casi imposible.

El tema es complejo, como ven, ¿entonces cual sería la opción? Decir que los derechos humanos son netamente occidentales y que no aplicables en todo el mundo, bueno, puede ser pero cuidado (!) con eso estaríamos justificando un régimen de terror y tiranía y violaciones a la dignidad humana. Ese argumento es peligroso. ¿No aceptar a China como aliada económica? ¿Implicaría que la gente con menos recursos tenga que comprar ropa usada en las tiendas de ropa americana, porque no le alcance para comprar en las tiendas de mejor calidad porque son más caras? Además, negar que China no es un buen mercado es estar loco, también genera ganancias en las empresas nacionales porque las exportaciones se van para allá.

¿Imaginense si China fuese una democracia? Sería interesante en el ambiente internacional, cambiaría mucho la situación financiera.

Bueno, les dejo planteada la incógnita, no es fácil la respuesta. Aún así, les digo que es sumamente fácil llenarse la boca defendiendo los derechos humanos, pero cuando aparece alguna prenda barata, es más facil llevarse la mano al bolsillo y comprar el silencio.

Gracias por la lectura, esta vez no fue simple. Agradezco a todos los que leyeron.Mientras piensan les dejo una canción, estaba entre Testify de Rage against the machine o Who's the one de Winger. Ganó Rage, más violento, más encarador. Who's the one quizás era más representativa, pero bueno, no siempre lo más honesto se lleva el premio.


3 comentarios:

Patrick dijo...

Buen tema. Parece que lo que escribí en mi blog generó más reflexiones, me parece aún más cuando pones "la gente tiene una mayor capacidad (no sé si económica)", dándole al término Economía un sentido más profundo. jejeje

Eso mismo pasa con casi todos los productos que compramos... un saludo amigo!

cote =) dijo...

si China fuese democracia, la economía no estaría tan intervenida, la tasa de interés al ahorro sería más alta, los chinos podrían invertir o ahorrar en el extranjero, la inflación sería mayor (y no estaría camuflada),por los salarios no serían tan bajos y la mano de obra no sería tan barata en relación al resto de las democracias y economías abiertas del mundo, así que de ninguna forma sería tan atractivo producir ahí.

Saludos amiguillo

Patrick dijo...

La cadena que me muestras cote cambiaria claramente el caso. Ya no tendriamos los baratos productos chinos. Los sueldos chinos aumentarian nominalmente, pero no necesariamente de forma real. O sea, debido a la inflacion y las nuevas condiciones el mayor sueldo no significa que sea uno mas valioso o digno.

Eso si, la democracia traeria en si misma valor y otros beneficios enormes.

Que rico verte de nuevo por aca!