sábado, 21 de agosto de 2010

Ciclo de Cine Rockero,Cap.9: Stoned (2005)

Hola a todos, ¿cómo han estado? Yo volviendo a la maldita rutina, pero que más da. Ya era hora y el reposo fue (creo) suficiente asi que aprovecho de escribir, todavia que no hay tanto drama en la Universidad.

Por fin hice un esfuerzo y encontré una película rockera. Informandome en la marea del internet y con atravesando todas sus olas con millones de links, spam y marcas localizé este largometraje dirigido por Stephen Woolley y me encontré con un filme interesante y de un grupo (que debo reconocer en parte mi ignorancia rockera) mundialmente famoso, quizás los más importantes, sus majestades satánicas: Rolling Stones y su etapa incial conformado por Jagger, Richards y compañia. En ese pequeño grupo, todavía pululaba la máquina (quizás la más) creativa: el siempre controvertido Brian Jones (si, obviamente el de la foto). Un chico capaz de tocar los instrumentos más inimaginables del mundo como la sitar, mandolina, saxofón,ukelele, flauta, mellotron, entre otros. Un verdadero poliglota de los diferentes instrumentos musicales, con intereses filarmonicos muy superiores al resto de sus compañeros de la banda.

Este chico fue el eje creativo en los primeros años de aquella desconocida banda de Londres y se transformó en un lider natural antes de la explosión de la dupla Jagger/Richards, que más tarde tomaría el control de la nave y se adjudicara el proceso de la creatividad en el grupo.

Era un joven sumamente inquieto y explosivo, vivió el rock n roll como una verdadera superestrella y eso se vió reflejado en su temprana muerte, alrededor de los 27 años de edad (Si! La misma edad de muerte de otros grandes como Morrison,Hendrix, Joplin y Robert Johnson) cuando lo encontraron ahogado en su piscina.

La fecha exacta fue en la medianoche entre el 2 y 3 de julio de 1969, y el lugar: la piscina de su casa. Lo encontraron unos amigos de él en el fondo de su piscina, visiblemente ahogado y sin oxigeno practicamente en sus pulmones. El caso fue un verdadero misterio, principalmente porque Jones a pesar de no gustarle los deportes, era un excelente nadador y finalmente se determinó que fue un accidente, basados también en que el cuerpo del Rolling Stones se encontraba lleno de sustancias tóxicas (entiendase alcohol y drogas). Por mucho tiempo permaneció olvidado este pasaje en los archivos del rock.

Después de todo esto, ahora viene el comentario de la película.. no se impacienten... El director Stephen Wooley realizó en 2005 esta cinta sobre los últimos días de este extraño y estrambótico personaje, cuando ya se encontraba con un pie y medio afuera de sus Majestades Satánicas y vivía completamente enajenado de la realidad en su mansión-granja de Cotchford, un inmueble cuya magia solamente se comprende por la extravagancia de su dueño. Jones la compró por el año 1968 al escritor Alan Alexander Miller, creador del osito Winnie-the-Pooh, seguramente la casa no fue escogida al azar y el músico tenía alguna relación o aprecio especial por ella.

El director de la película juega con su muerte, mostrando no solo su compleja vida con los Stones y sus relaciones con mujeres como Anita Pallenberg, sus problemas de ira, con las drogas y un retrato sumamente interesante del personaje, sino que cambia la historia y relata un posible final que mucha gente no espera, basandose en los rumores de que Jones no murió casualmente, más bien fue asesinado por alguien. Es una teoría que surgió muchos años después de la muerte del multiinstrumentista y que el director recoge y la plasma en esta interesante y entretenida película. De todas maneras vale la pena verla, sobre todo si eres un gran admirador de los Stones y de este carismático y bizarro artista.

Son sumamente llamativas las escenas de los primeros pasos de los Rolling Stones, cuando aun hacían covers de sus artistas del blues preferidos, como Howlin Wolf u otros.

Los actores de la película son Leo Gregory, quien hace del protagonista Brian Jones, Monet Mazur que interpreta a Anita Pallenberg, David Morrisey que hace del representante de los Stones Tom Keylock y Paddy Considine quien representa a un jardinero amigo de Jones. Debo destacar las actuaciones de Richards y Jagger, realizada por Ben Whishaw y Luke de Woolfson.

Terminaré con la siguiente frase del señor Jones en la película: (Hablando con Tom Keylock) You're wrong you know Tom. I was happy, somewhere in the middle there. The thing with happiness was... It was boring.La traducción sería algo asi como: "Te equivocas Tom. Yo era feliz, en algun lugar de la mitad. La cosa es que la felicidad...era aburrida".

Saludos a todos, nos vemos por ahi. Gracias por leer el blog y que tengan buena semana....Los dejo con un trailer de la película y una canción de los Stones de aquella época, Little Red Rooster...con Brian Jones en la slide guitar (el primero en hacerlo en Gran Bretaña) y la armónica, un verdadero maestro. hasta pronto!

martes, 17 de agosto de 2010

Experiencias sublimes

Hola a todos!
Despues de muchisimos días sin ni siquiera pasarme un rato en el computador, vuelvo tras algunos días con mucho descanso y ya practicamente listo para volver al ruedo de este segundo semestre. Se me hicieron cortas estas vacaciones pero fue suficiente para reponerme del exigente y duro primer semestre. Hoy le mandó saludo a un tal Elvis, se cumplen 33 años (16 de agosto de 1978) desde que se quedó dormido para siempre y para que cambiara diametralmente la historia del rock n roll. Un gran saludo al creador de Heartbreak Hotel, Hound Dog, Jailhouse Rock, Love me tender, Return to sender y otras grandiosas melodías musicales a mediados de siglo. Quizás tenga bien merecido el mote del rey del rock, a pesar de haber otros grandes como el (aunque nunca tanto). Ojalá no este sacudienose en su cripta por todo lo que esta pasando en la actualidad tanto en lo musical como en las otras cosas de la vida.

Hoy les hablaré sobre dos situaciones maravillosas en mi vida. Contrario a lo que puedan creer, son experiencias cortas y mágicas, no de aquellas marcadas por los éxitos o las victorias, sino más bien llenas de alegría y de emoción... Son particularmente dos, una en Viña y otra en Santiago. Aquí les van estas anecdóticas historias....

Una de las noches en Reñaca, fui con un amigo a comprar algún licor para la noche de juerga. Caminando por las calles viñamarinas, llenas de bares y pubs y de extranjeros y turistas que se alojaban por ahi cerca. Era pleno verano y la noche era tibia, con el cielo descubierto y con muchas luces que tapaban la oscuridad. Los sonidos que llegaban hasta mis orejas eran aquellos tipicos de una escena como la descrita, o sea, ruidos de los autos que volvian a sus casas, gritos y murmullos de la gente, música proveniente de las tabernas y cervecerías. En fin, todo generaba un monótono palpitar de la ciudad, que se movía al son de ese rumor urbano. Ante esta rutina homogénea y uniforme, surgió desde las calles una nueva brisa, un eco diferente a los demás sonidos. Mis oídos se levantaron espontáneamente y de a poco con mi compañero nos fuimos acercando a la fuente de aquel estruendo. Una sensación muy agradable sentí al escuchar aquellas notas. Ante mi sopresa, era un grupo de jazz que estaba tocando en la calle, con las respectivas trompetas, contrabajo y batería. Quizás lo más hermoso de todo era que yo no esperaba de ninguna manera que aquella música se instalara por aquellos sectores, más cercanos a algo más comercial y quizás artificial. Esa fue una preciosa postal que nunca se me va a olvidar compuesta por elementos como luces, el anochecer, el asfalto y la música que transformaban una monotona ciudad y una cálida noche en un perfecto rompecabezas.

Otra experiencia de otro nivel la tuve hace poco, en la capital. Tras estar varios días en ella y acostumbrarme al smog, lo rápido de la vida, los muros de concreto y el sistema de transporte me encontre nuevamente con una melodía fuera de aquel sistema. Había salido del metro junto a mi polola y derrepente escuchamos un susurro lejano producido por un extraño instrumento. Ante el eco producido por la jungla de concreto tuvimos que concentrarnos en el sonido para poder escuchar detenidamente de que dirección provenía. Luego de estar unos momentos en silencio, cruzamos la calle y nos pillamos con una grata sorpresa. En una esquina yacían cuatro personas tocando distintos instrumentos, uno con una guitarra eléctrica, uno con un tambor y dos de ellos con preciosas armónicas. Cada uno hacía de aquella esquina una muy pintoresca, iluminando un poco más la ciudad y sacandola de su uniforme rutina. Era un estruendo diferente, que hacía que la ciudad se moviera con mucha gracia al ritmo del blues. Nuevamente cerré los ojos y me deslicé por la corriente que producían aquellas personas. Otra vez estaba ante una experiencia inolvidable, de aquellas que se clavan en el insconciente como hierro caliente.

Jamás olvidaré esas dos imágenes que cambiaron ese momento tan trivial en uno sublime, de otro mundo, cada uno con sus sonidos, texturas, sabores, reseñas, símbolos e ideas. Aquellas experiencias que se enfrascan en la memoria para la eternidad, sin sufrir daños por el paso del tiempo y siempre provocando una ráfaga de frescura y calidez, de sorpresa y emoción a nuestra alma, tan terriblemente golpeada por las embestidas de la rutina y la monotonía sin permitirnos un momento de gozo que nos posibilite y nos proporcione la tan ansiada libertad y trascendencia, la gloria y dulzura de un segundo o minuto que nos permita sentirnos dueños y amos del universo, un ser humano lleno de vida y de esperanza y de generarnos algo más que eso.

Una de esas experiencias sublimes que todos buscamos y que nos permiten ser, aunque sea en un solo momento o en una rafaga de segundos, una persona feliz y aun más... libre.



Saludos, los dejó con una canción del rey del rock n roll, Don`t be cruel. Esta canción que me recuerda al glamour y lucidez de las ciudades de aquella época. Una entretenida canción que espero les agradé este momento. Gracias a todos los que me leen y trataré de arreglar lo que pasó con la entrada anterior, veré si puedo solucionarlo. Chau!

domingo, 8 de agosto de 2010

Es complicado

Hola a todos, ¿cómo les ha ido? ¿Cómo les trata la vida? Acá les dejo un ensayo (no de mis mejores) escrito hace un tiempo, debo reconocer que no esta del todo pulido. Espero que les guste...

Es impresionante la cantidad de personas famosas que podemos encontrar a nuestro alrededor, basta prender la televisión para observar a varias figuras simbólicas y que son reconocidas en nuestro ambiente sociocultural. Desde el Presidente de la República, alguna modelo con mucha silicona y hasta el payaso de Mardones... perdón Mcdonalds son íconos de la sociedad en la que nos desenvolvemos.

Ahora, todos estos ídolos que aparecen en nuestras pantallas o en imagenes de publicidad tienen alguna dosis de popularidad, bueno esto es obvio y lógico, si no tuvieran no serian lo que son.

Uno se gana el dote de famoso a través de dos maneras, ya sea por méritos propios, realizando actividades que son dignas de reconocimiento a nivel social. Existen muchos casos de personas las cuales no buscan el ser una celebridad y que toda la sociedad corra detrás tuyo, hasta para comprar un poco de pan en la panaderia de la esquina. En el fondo se relaciona más a un aspecto de la influencia que tus actividades producen al mundo. La otra vía para ser admirado por los medios y por las personas esta basada en el hecho de llamar la atención, la popularidad relacionada a que en ese momento muchas personas te siguen. Por lo general las estrellas del mundo de la farandula caben en esta categoría.

El rock se interrelaciona en muchas medidas con el hecho de ser famoso. Hay músicos que son rockeros porque quieren ser famosos, asi como hay músicos que alcanzan el éxito porque se les reconoce como excelentes músicos o una gran banda. Si bien me parece que lo mejor sería un balance entre ambos, principalmente porque en un mundo tan competitivo como el de hoy uno no se podría quedar afuera del mercado.

Hay grupos (incluyendo el mundo del rock) que se han ido actualizando, para poder enganchar a nuevos fanáticos de todo el mundo. Algo asi como el caso de Bon Jovi (y en relación a todos los demás grupos de glam que sobrevivieron) cuando se cortaron el pelo y comenzaron a tocar música más suave y armónica, alejada de los solos mortales de guitarra y los himnos de los 80. Hoy por hoy, la gran mayoría de los grupos se va actualizando para evitar la pérdida de fanáticos y poder enganchar más comercialmente (esto a un nivel comercial masivo y a lo largo del globo).

Otros grupos, la extrema minoría, evita el contacto con la máquina comercial y trata de buscar su propia vía o mecanismo para extender su música a otros rincones. Casos como estos son escasos y lo más probable es que pueda contarlo con los dedos de mis dos manos, pero no puedo esconder mi afición a ellos. Los admiro porque realizan algo difícil., tan difícil como forjar una sólida pared y evitar el ingreso de lo más comercial y farandulero, que produce en muchos casos la popularidad por los principios (entiendase principios músicales y estilo de música que se quiere tocar).

Actualmente esto es prácticamente imposible, produciendo una mayor afición a estos grupos similares a ermitaños en el mundo de la música que rompen los esquemas y se transforman en reglas excepcionales en este ámbito.

Quizás el caso que me encanta, es el de Led Zeppelin. ¡SI! Quizás la maldita banda más grande e influyente de la historia del rock y uno de los punta de lanza en cuanto a reconocimiento a nivel musical. Cuatro grandes hermanos que pudieron realizar esa titánica tarea. Sin comercializarse prácticamente, lograron transformarse en famosos y en ser los grandes que son.

No tocaban en la televisión (o hacian muy pocos shows), No produjeron ningún single salvo algunos (Inmigrant song creo...), no daban muchas entrevistas a los medios, no crearon videoclips (bueno en esa época era difícil) , y no grabaron música para películas...Una vez muerto su baterista decidieron terminar el grupo, ya que sin uno de ellos el grupo ya no era lo mismo.

En fin, lograron abstenerse de muchas prácticas que utilizan los rockeros de hoy y de la misma época que Led para hacerse famosos y reconocidos. Algo sumamente complicado, personalmente creo que preferiría un equilibrio entre ser famoso por mi reconocimiento y además por ser una estrella de rock. Pero irse por el camino más duro y difícil, lograr el reconocimiento por méritos netamente creativos o musicales es digno de respetarse y de alabarse, el problema será que seguir este camino trae respuestas diametralmente diferentes: O eres el maestro del universo y te consagras porque tocas música de los dioses caída del cielo y te transformas en un nuevo Zeppelin o simplemente pasas desapercibido.

Bueno, creo que va a depender netamente de uno, asi como algunos preferirían hacerse netamente más comerciales y dejar de lado sus estilos "menos comerciales" y transformarse en megaestrellas mundiales, otros preferirían tocar su música, independiente del grado de popularidad que tengan.
Es COMPLICADO, creo que ninguno de las dos opciones es correcta o incorrecta, va a depender solamente del grupo o de las personas que lo integran.

Pero aún así para mi es importante reconocer aquellos que toman la ruta de los pocos, aquellos que se aventuran a lo desconocido con sus guitarras e ideas, los mencionados "ermitaños" que buscan enganchar por sus letras y acordes, hoy quizás son algunos muy pocos.

Si tuviera la oportunidad, visitaría a Plant, Page, Jones y en el otro mundo a John Bonham y le preguntaría como lo hicieron, como lograron capturar tanta atención sin comercializarse mucho.
Para que se lo piensen; ¿hasta que punto estan dispuestos a ceder ante el mundo para hacerse conocidos o famosos? ¿Se podrá hacer sin comercializarse? ¿Habrá que sólo demostrar lo que sabes y que el mundo te escuche? ¿Se podrá hacer de una manera en que se respete al 100% tu música o manera de hacer las cosas?

Bueno esas son las preguntas que les dejo, si alguno de los lectores logra preguntarse esto en cualquier momento del día, ya sea comiendo, en el baño, en la ducha, antes de dormir habre logrado mi objetivo de plantearles la duda y hacerlos pensar.

Es como este blog, ¿Qué hago? ¿Hablo sobre temas más triviales y más sencillos para atraer a más gente o trato de dejarlo tal y como esta y recibir solo comentarios de Patrick (Mi fiel seguidor) o hacer un mix, hablando temas menos profundos y al mismo tiempo interesantes y densos? No lo sé, se los dejo a ustedes. Por mientras si quieren, pueden escuchar a Bonzo Bonham con su infinito solo de baterias en la canción llamada Moby Dick, ¡SI! Aquella que se llamaba asi porque su hijo pequeño le decía que tocara la canción larga, aquella larga canción como la ballena, Moby Dick...de su disco Led Zeppelin II y mostrada magistralmente en su DVD the Song remains the same.Saludos a todos, sobretodo a Patrick, nos vemos....